Mitos y realidades sobre los niños que crecen con dos idiomas

Cuando un niño crece escuchando dos idiomas, es normal que surjan dudas sobre cómo influye en su desarrollo: ¿puede confundir las lenguas?, ¿tardará más en empezar a hablar?, ¿necesita aprender ambas de la misma manera? Para entender mejor este proceso, conviene distinguir los mitos de la realidad.

En Ele-Eder, academia de idiomas en Bilbao, te explicamos cómo viven los niños el bilingüismo y qué puedes hacer para favorecer el aprendizaje de idiomas desde la infancia. 

Mitos sobre el bilingüismo infantil 

«Aprender dos idiomas confunde a los niños» 

Es habitual pensar que escuchar dos lenguas puede dificultar su comprensión. Sin embargo, los niños pueden aprender a distinguirlas según la persona, el lugar o la situación. 

Si mezclan palabras de ambos idiomas en una misma frase, no significa necesariamente que estén confundidos: puede ser una forma natural de comunicarse con los recursos que tienen disponibles. 

«Los niños bilingües tardan más en hablar» 

El desarrollo del lenguaje varía de un niño a otro, tanto en quienes aprenden una lengua como en quienes crecen con dos. En algunos casos, el vocabulario puede repartirse entre ambos idiomas. Por eso, conviene observar su capacidad comunicativa en conjunto, en lugar de valorar cada lengua por separado. Si existen dudas sobre su desarrollo, es recomendable consultar con un profesional. 

Realidades que conviene conocer 

La exposición y la práctica son fundamentales 

Escuchar un idioma es importante, pero también lo es utilizarlo. Conversar, leer cuentos, jugar y cantar permite relacionar las palabras con situaciones concretas. No es necesario convertir cada actividad en una lección, integrar las lenguas en la vida cotidiana favorece un contacto más natural y constante. 

Comprender un idioma no significa dominarlo por completo 

Un niño puede seguir una conversación en una lengua extranjera y entender lo que le dicen, pero tener dificultades para responder o construir sus propias frases. Esto ocurre porque comprender y expresarse son habilidades diferentes que necesitan práctica. Por eso, es importante ofrecerle oportunidades para utilizar el idioma en situaciones cotidianas, sin exigirle el mismo nivel de soltura en ambas lenguas. 

Cómo crear un entorno favorable para el bilingüismo 

La actitud de la familia también influye en la relación que un niño establece con los idiomas. Transmitir una visión positiva de ambas lenguas, sin presentar una como más importante que la otra, ayuda a que las valore como parte de su entorno. También conviene evitar comparaciones con otros niños o pedirle que actúe constantemente como traductor.  

Si todavía tienes dudas sobre cómo influye el bilingüismo en el desarrollo de tu hijo, en Ele-Eder, academia de idiomas en Bilbao, podemos ayudarte. Contacta con nuestro equipo, resuelve tus preguntas y descubre nuestras clases para encontrar la opción que mejor se adapte a su edad y necesidades.